Fortaleza de la Mota: una visita imprescindible en Alcalá la Real
Si hay una imagen que identifica a Alcalá la Real es la silueta de la Fortaleza de la Mota dominando la ciudad desde lo alto.
Situada a unos 1.033 metros de altitud, esta antigua ciudad fortificada permite viajar durante unas horas a una época en la que Alcalá la Real ocupaba una posición estratégica entre los territorios cristianos y el Reino de Granada.
Pero La Mota es mucho más que un castillo.
Tras atravesar sus murallas descubrirás calles, torres, aljibes, plazas y edificios que formaban parte de una auténtica ciudad medieval. El conjunto conserva elementos de la antigua muralla almohade y construcciones posteriores que permiten comprender cómo fue evolucionando Alcalá la Real durante siglos.
Qué ver dentro de la Fortaleza de la Mota
Lo mejor es recorrer el recinto con tranquilidad.
Uno de los espacios más destacados es la Alcazaba, núcleo defensivo situado en la zona más elevada de la fortaleza.
Durante el paseo también encontrarás el antiguo trazado urbano medieval, diferentes puertas de acceso, aljibes utilizados para almacenar agua y lugares tan singulares como la Galería del Asedio.
Otro de los grandes protagonistas es la Iglesia Mayor Abacial, un monumental edificio renacentista que destaca por sus dimensiones, sus pináculos y sus gárgolas.
Muy cerca se encuentra la Torre de la Cárcel, cuya terraza ofrece vistas hacia las antiguas atalayas que marcaban la frontera con el Reino de Granada.
También podrás descubrir la Plaza Alta, el antiguo Pósito o los restos de Santo Domingo de Silos, considerada la primera iglesia levantada después de la conquista cristiana.
Una de las mejores vistas de Alcalá la Real
Más allá de su valor histórico, visitar La Mota merece la pena simplemente por el paisaje.
Desde diferentes puntos del recinto se contempla Alcalá la Real, las sierras próximas y el característico mosaico de olivares de esta zona de Jaén.
Nuestro consejo es reservar suficiente tiempo para recorrerla sin prisas y detenerte en sus miradores.
Si puedes elegir, las últimas horas de la tarde ofrecen una luz especialmente bonita para fotografiar el paisaje.
Consejos para organizar la visita
Utiliza calzado cómodo, ya que gran parte del recorrido se realiza caminando sobre calles empedradas y diferentes desniveles.
La fortaleza abre durante todo el año, aunque el horario cambia entre verano e invierno. Por eso recomendamos comprobar siempre los horarios y tarifas oficiales antes de organizar la visita.
Después puedes continuar caminando hacia el casco histórico de Alcalá la Real y completar la mañana con una comida o unas tapas en el centro.
Descubre Alcalá la Real desde Vista Nevada
La Fortaleza de la Mota es uno de esos lugares que merece la pena conocer al menos una vez.
Y después de una mañana recorriendo su historia, nada mejor que regresar a la tranquilidad de Vista Nevada Casa Rural, descansar junto a la piscina o terminar el día compartiendo una cena con los tuyos.
Descubre Alcalá la Real a tu ritmo y convierte Vista Nevada en tu punto de partida.




